EL CLAN DEL OSO CAVERNARIO. Jean M. Auel. Primera parte de la novela “Los hijos de la Tierra”

Aislada de su familia y de su gente a los cinco años por un cataclismo de enormes proporciones, Ayla es recogida y adoptada por una tribu nómada, el “Clan del Oso Cavernario”, en cuyo seno se completa su infancia y tiene las primeras experiencias de una adolescencia prematuramente adulta.

 

EL VALLE DE LOS CABALLOS. Jean M. Auel. Segunda parte de la novela “Los hijos de la Tierra”

Rechazada por un medio al que no pertenece , vive en solitario una nueva experiencia en su “Valle de los caballos”; su dura lucha por la supervivencia, acompañada tan sólo por los animales, con los quellega a familiarizarse, cambia radicalmente cuando el destino introduce en su vida a Jondalar, con quien, al fin, encontrará, junto al amor, un sentido a su existencia.

 

LOS CAZADORES DE MAMUTS. Jean M. Auel. Tercera parte de la novela “Los hijos de la Tierra”

Tras su experiencia en solitario y su descubrimiento del amor, vivirá una nueva etapa de su vida dentro de una comunidad, la de los “Cazadores de Mamuts”, en la que lucha por integrarse y en donde vive un nuevo amor. Pero finalmente inicia una nueva huida en busca de lo desconocido, convertida ya en una especie de “mujer fuerte”.

 

LAS LLANURAS DEL TRANSITO. Jean M. Auel. Cuarta parte de la novela “Los hijos de la Tierra”.

La insostenible situación creada en su estancia entre “Los cazadores de Mamuts obliga a Ayla y a Jondalar a emprender un viaje hacia el lugar de origen de éste.

 

A lo largo de esta novela  podremos disfrutar de un largo viaje a través de la Europa prehistórica conociendo los orígenes de nuestra especie, sus costumbres, conocimientos que tenían de la naturaleza y utilización de la misma para su supervivencia.

 

UN MUNDO QUE AGONIZA Miguel Delibes. Con ocasión de su ingreso en la Real Academia escribe Delibes este discurso cuya idea central es tajante”Todo cuanto sea conservar el medio es progresar; todo lo que signifique alterarlo esencialmente, es retroceder”. En este libro Delibes aboga por la plena armonia entre progreso y humanismo de modo que la ciencia y la máquina estén al servicio del hombre